Los verbos de vista: más allá de «mirar»
- Marian Viladrich

- 29 ene
- 6 Min. de lectura

Si escribes, seguro que te resulta familiar esta escena: un personaje mira por la ventana, mira a su interlocutor, mira el móvil, mira al suelo… y vuelta a empezar. El verbo mirar aparece una y otra vez en muchos borradores que me llegan, convertido a menudo en un comodín rápido y poco preciso.
El problema no es mirar en sí (puedes utilizarlo con normalidad, por supuesto), sino su abuso. Cuando todo se mira, el texto se vuelve monótono y pierde fuerza expresiva. No me voy a detener hoy en el abuso que hacemos muchos escritores del sentido de la vista en nuestras narraciones, olvidándonos de que existen otros cuatro sentidos para percibir el mundo que queremos contar. Hoy nos vamos a centrar solo en evitar el abuso del verbo mirar y en lograr que el texto gane otros matices. Y ahí es donde entran en juego los llamados verbos de vista.
¿Qué son los verbos de vista?
Los verbos de vista son aquellos que describen acciones relacionadas con el acto de ver, pero también añaden otras informaciones que enriquecen las escenas. Pequeños matices sobre la intención del personaje, la duración de la mirada, su intensidad o incluso la actitud de quien observa.
No es lo mismo mirar que observar, ni ver que espiar. Cada verbo aporta un matiz distinto y, bien elegido, puede decir mucho más que una larga explicación sobre las actitudes de los personajes.
El problema de abusar de «mirar»
Cuando un texto recurre una y otra vez al verbo mirar, se vuelve plano y repetitivo y puede obligar al autor a añadir adverbios innecesarios (miró atentamente). En los textos que corrijo, es uno de los tics que encuentro más a menudo, tanto en manuscritos de escritores que están empezando como en autores con experiencia. Pocos se libran de ese constante mirar.
¿Tengo que quitar todos los mirar que encuentre en el texto? ¡No, por supuesto! Evalúa si abusas del verbo o si hay otros verbos que aportarían más precisión o un matiz más interesante a tu texto. Como he dicho, no hay nada malo en el verbo mirar, sino en el abuso.
Otra cuestión a tener en cuenta es que en muchos casos la acción de mirar es innecesaria y se puede eliminar. No hace falta decirle al lector todo el rato que los personajes están mirando algo o a alguien. El contexto también nos indica que los personajes miran sin necesidad de decirlo. Así, si dos personajes están hablando, solemos dar por sentado que se miran mientras conversan, porque es la forma natural de comportarse en una situación así. No solemos hablar con una persona mirando al techo o con los ojos cerrados; si ese fuera el caso, sería necesario indicarlo, por tratarse de algo extraordinario y que dice mucho sobre la situación de los personajes o la relación entre ellos.
Esto cambia cuando queremos destacar una forma particular de mirar durante la conversación para indicar, por ejemplo, que Ana miró con extrañeza a su prima o que Fernando no podía dejar de mirar la enorme nariz de su casero. En esos casos, la mirada aporta información relevante sobre emociones, relaciones o la atmósfera de la escena.
Sucede también este abuso con el verbo ver. Lo encuentro mucho en narraciones en primera persona: Veo que Mario coge un lápiz y lo deja en la mesa. Un narrador en primera persona solo puede contar lo que sabe y percibe. Si cuenta que Mario coge un lápiz, ya sabemos, por contexto, que ha tenido que verlo, porque, si no, no podría contarlo. Se trata de una redundancia innecesaria. Mario coge un lápiz y lo deja en la mesa es una expresión más ágil y directa. Y ya sabemos que el narrador lo ha visto. Hay casos puntuales en lo que el autor quiere remarcar el hecho de que el personaje ha visto algo, por supuesto, y no es incorrecto redactarlo así. Pero cuando una novela está llena de veo que/vio que innecesarios, convendría evaluar su uso.
Al margen de esto, el abuso del verbo mirar desaprovecha oportunidades de caracterización y de precisión en las acciones relatadas, que otros verbos de vista pueden matizar.
Usos inadecuados de los verbos de vista
Cada verbo de vista tiene sus propios matices, así que no se puede sustituir alegremente mirar por otro verbo. Hay que tener en cuenta el matiz que aporta cada verbo antes de utilizarlo, porque el significado de la frase cambia por completo. Así, contemplaba el cuadro es distinto de examinaba el cuadro o de vigilaba el cuadro. Las tres acciones implican mirar un cuadro, pero nos están contando acciones muy diferentes.
Otro error que encuentro a menudo en los textos que corrijo es el uso de verbos relacionados con la vista, como visibilizar, visualizar o visionar, empleados de manera inadecuada como sinónimos del verbo ver. Sin embargo, estos verbos tienen unos usos concretos. Así, visualizar implica hacer visible algo que no se ve, ya sea una imagen mental (visualizó la escena en su mente antes de escribirla) o a través de algún dispositivo o gráficas (el mapa interactivo permitía visualizar la ruta con menos tráfico).
Por su parte, visibilizar significa hacer visible de manera artificial lo que no puede verse a simple vista, como con los rayos X o con el microscopio, así como hacer perceptible o evidente algo que antes no lo era, aunque en este sentido se emplea en un sentido más conceptual que sensorial: La campaña de concienciación visibilizó la importancia de proteger a las especies en peligro.
En cuanto a visionar, tiene un uso muy específico, ya que se refiere a examinar con intención crítica imágenes de vídeo grabadas para cine, televisión, etc.: El director y el editor de la película visionaron las últimas escenas grabadas. También puede emplearse en otros entornos profesionales y educativos, pero siempre relacionado con imágenes de vídeo: El entrenador visionó la grabación del entrenamiento para analizar los errores del equipo.
Alternativas a «mirar» según el matiz
He recopilado algunos verbos de vista organizados según el tipo de mirada que expresan, acompañados de ejemplos para verlos en contexto.
Resultado visual
Ver: percibir con la vista, sin implicar intención.
Vio una sombra cruzar la calle.
Distinguir: ver algo diferenciándolo de lo demás.
El guerrero distinguió la figura de un unicornio entre la bruma.
Percibir: captar visualmente, a menudo con un matiz más sensorial.
La agente Martínez percibió un leve movimiento al fondo del pasillo.
Notar: percibir visualmente un cambio o detalle.
Notó un brillo extraño en los ojos del sargento.
Percatarse de: notar algo que se ve.
Se percató de que la nave no estaba donde la había dejado la noche anterior.
Prestar atención
Observar: mirar con detenimiento y propósito.
Observó al dragón desde la cornisa, atento al movimiento de sus alas.
Examinar: observar con intención analítica o crítica.
La correctora examinó el manuscrito en busca de incoherencias.
Inspeccionar: observar buscando fallos o irregularidades.
El mayordomo inspeccionó la habitación antes de cerrarla con llave.
Analizar: mirar con atención para comprender.
Analizó el mapa para trazar un detallado plan de viaje.
Fijarse en: prestar atención a un detalle concreto.
Se fijó en las cicatrices de la espalda.
Rapidez o superficialidad de la mirada
Echar un vistazo: mirar de manera rápida.
El doctor Sivertsson echó un vistazo al correo antes de salir de casa.
Ojear: mirar por encima, sin profundizar.
El inquilino ojeó el contrato sin detenerse en la letra pequeña.
Atisbar: ver de manera parcial o con dificultad.
El vigía atisbó la silueta de un barco entre la niebla.
Vislumbrar: ver de forma apenas perceptible.
Vislumbró una torre entre los árboles y supo que el castillo estaba cerca.
Revisar: mirar de forma superficial para comprobar algo.
El subdirector revisó sus notas antes de la reunión.
Intención discreta u oculta
Espiar: mirar sin ser visto.
Maruja espiaba a sus vecinos a través de la mirilla.
Acechar: observar con intención expectante o amenazante.
Acechaba al científico rival en el laboratorio, ansioso por descubrir la fórmula secreta de su experimento.
Vigilar: observar con cuidado para controlar algo o a alguien.
Vigilaba el campamento enemigo desde la colina, tomando nota de cada movimiento.
Escudriñar: mirar con intención de descubrir algo oculto o sospechoso.
El monje escudriñó el rostro imperturbable del rey para tratar de conocer sus intenciones.
Con matices emocionales
Contemplar: mirar con calma, admiración o reflexión.
Contempló el paisaje mientras ordenaba sus ideas.
Clavar la mirada: mirar con intensidad.
Marta clavó la mirada en su marido, esperando una explicación que no llegaba.
Desviar la mirada: evitar mirar algo o a alguien.
La adolescente desvió la mirada cuando sus padres mencionaron la fiesta.
Verbos de vista: listado
Os dejo aquí un listado de verbos y locuciones verbales de vista para que podáis encontrar alternativas cuando redactéis vuestros textos.
acechar, analizar, atisbar, avistar, avizorar, clavar la mirada, contemplar, detectar, distinguir, divisar, echar un vistazo, entrever, escrutar, escudriñar, espiar, examinar, fijar la vista, fijarse en, inspeccionar, mirar, observar, ojear, otear, percatarse, percibir, rastrear, reconocer, revisar, velar, ver, vigilar, visibilizar, visionar, vislumbrar, visualizar
Espero que os sean útiles el artículo y el listado. Contadme en comentarios: ¿sois de los que abusáis del verbo mirar?




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